Traducido literalmente “Text Neck” sería “Cuello de texto“, y es un trastorno en la posición del cuello provocado por el uso de teléfonos móviles, lectores de libros electrónicos, tabletas, consolas portátiles y otros dispositivos “de bolsillo”. Algunos especialistas comienzan a considerarlo como una epidemia propia del siglo XXI en Estados Unidos y en muchos países europeos.

Este término ha sido creado por el doctor Dean L. Fishman, en el año 2008, para explicar las consecuencias de las repetidas solicitaciones al cuerpo humano, causadas por los excesivos usos de los dispositivos electrónicos portátiles de cada tipo.

La era digital nos ofrece infinidad de ventajas.  Sin embargo, esto hace que personas de diversas edades pasen horas y horas al día inclinados sobre los diferentes tipos de dispositivos que tenemos en la mano, respondiendo al correo electrónico, escribiendo mensajes de texto con familia, amigos o clientes, controlando las noticias a nivel internacional, comprando el último video juego que ha salido al mercado, viendo un capítulo de la serie de moda…

Este tipo de hábitos, ocasionan una posición de repetición en la cabeza, en la que esta se inclina hacia delante y los hombros se curvan y enrollan sobre sí mismos.

La inclinación de la cabeza, conlleva la exposición a un importante estrés de nuestra columna cervical, y un aumento bastante considerable de las cargas que soporta.trabajo-postura

Un estudio publicado por la revista médica Surgical Technology International advierte que mirar con frecuencia la pantalla de nuestro móvil puede ser perjudicial para nuestra columna vertebral.  El estudio explica que cuanto más inclinamos nuestra cabeza hacia delante, más tensión ejercemos sobre nuestra columna. Según el estudio, una cabeza humana pesa de media entre 4 y 5 kilos pero al inclinarla para mirar la pantalla del smartphone, la tensión que ejerce sobre la columna aumenta hasta alcanzar los 27 kilos si doblamos el cuello en unos 60 grados. Por ello, la posición correcta consiste simplemente en subir nuestro brazo en vez de bajar nuestra cabeza.

Sin ser catastrofistas, es bueno saber que mantener una posición de manera prolongada no es saludable y que, además de sobrecarga en la musculatura y partes blandas del cuello y de la espalda, también está provocando presión y sobreesfuerzo en las articulaciones.

En resumen, si no nos preocupamos de este tipo de hábitos, a la larga, podríamos padecer:

  • Rigidez cervical y de hombros
  • Cefaleas tensionales
  • Vértigos, mareos e inestabilidad
  • Inicio temprano del artritis
  • Daño a músculos y nervios
  • Degeneración espinal
  • Aplanamiento de la curva de la columna vertebral
  • Compresión discal
  • Hernia discal

Aunque, los problemas en la zona cervical siempre han sido frecuentes en la población, recientemente con el uso exacerbado de este tipo de aparatos, y la posición ante la que frecuentemente caemos con su uso, está disparando la prevalencia de este tipo de patologías en la población adolescente, y reagudizando problemas existentes en la población adulta.

Desde el Centro Mantero, os aconsejamos que tengáis en cuenta este tipo de problemas. Es importante prevenirlos, trabajar la concienciación corporal y las correcciones posturales, y sobre todo, hacer que la tecnología sea una herramienta, no un enemigo.

 

 


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